Nosotros siempre lo hemos tenido claro, pero nos alegra ver que en el sector más gente esté de nuestra parte, acabamos de leer este artículo en Funds people

http://es.fundspeople.com/news/la-verdad-sobre-los-fondos-de-fondos

TRIBUNA de Rubén Ayuso, Head of Quantitative Strategies, y Román González, Quantitative Portfolio Manager en A&G Banca Privada.

Tras años en el mundo de la gestión, durante las reuniones con inversores nos ha llamado la atención la aversión que tiene la industria hacia los fondos de fondos. La mala costumbre que tienen algunas entidades de llenar estos vehículos con producto propio hace que la mayoría de los inversores tiendan a huir de todo lo que huele a fondo de fondos pensando en la fuerte carga de comisiones que van a soportar en la gestión de su patrimonio.

Desde la gestora de A&G Banca Privada defendemos la inversión en fondos de fondos soportada en los siguientes pilares:

  1. Reducción de costes operacionales: El ADN de algunas de nuestras estrategias radica en la flexibilidad en la toma de decisiones, lo que nos hace tener una gran rotación especialmente en entornos de incertidumbre como los que llevamos viviendo en los últimos años. Por poner un ejemplo con uno de nuestros productos (fondo de fondos), cambiando la cartera entera cinco veces en un año los gastos por la operativa únicamente suponen un  0,07%, haciendo que los costes de transacción sean despreciables, mientras que si la misma gestión se hubiera realizado a través de acciones o ETFs  el producto se habría encarecido más de 0,90% cada año. Es más, incluso teniendo en cuenta las comisiones de gestión de los fondos subyacentes, sigue siendo más eficiente la gestión mediante fondos que la inversión directa en activos.
  2. Inclusión de activos descorrelacionados:  Desde la óptica del gestor  no tiene precio el tener en cartera activos que en momentos puntuales consigan tener una beta negativa o cercana a cero con el resto de los subyacentes. Algunas de las estrategias de los fondos de inversión alternativa elegidos por el equipo de selección de fondos (Equity Market Neutral, L/S Equity, L/S Credit, CTAs…) poseen ese efecto diversificador deseado por todo gestor y que no es posible obtener mediante la inversión directa en activos.
  3. Diversificar sesgo del gestor: No cabe duda de que todos los gestores tienen un sesgo (value, growth, grandes/pequeñas compañías, sesgo a un determinado sector), la inclusión de varios fondos en cartera hace que ese sesgo sea neutralizado.
  4. Equipo de selección de fondos: Obviamente la gestión de un fondo de fondos tiene que venir soportada por un buen equipo de selección de fondos. En caso de no tenerlo, la selección de gestores tiende a ser ineficiente con el peligro que conlleva el tener un sesgo a comprar los fondos que mejor rentabilidad han tenido en cada momento.
  5. Preservación de capital: El hecho de poder rotar fuertemente la cartera sin incurrir en fuertes comisiones gracias a la gestión con fondos, nos permite jugar con uno de los activos más importantes en la gestión: la liquidez. Para estrategias con una gestión exhaustiva del riesgo, es importante poder rotar rápidamente la cartera para incluir liquidez y mantenerla el tiempo que sea necesario en cartera.

Los razonamientos comentados anteriormente justifican la gestión mediante fondo de fondos pero es fundamentalmente  el primero el que nos permite contestar al inversor cuando nos encontramos con el comentario: “no compro fondos de fondos porque son productos carísimos”

En A&G Banca Privada nos gustan los retos y, hace ya algunos años, decidimos implementar una estrategia en formato fondo de fondos en la que pudiéramos aportar valor tanto con la gestión sistemática de asset allocation como con el alpha generada con la selección de fondos. A día de hoy dicha estrategia está implementada en el fondo A&G DIP Client Risk 3, que ya cuenta con más de 100 millones de euros bajo gestión.

Estamos atravesando un entorno de mercado atípico en el que los depósitos y el cash apenas rentan y cabe la posibilidad de que se esté generando una burbuja en algunos bonos de gobierno. Por tanto, al inversor conservador le quedan cada vez menos “balas en la cartuchera” para gestionar su patrimonio de una forma eficiente. Este difícil entorno y la incertidumbre cotizada en los mercados actualmente (efecto del Brexit, elecciones americanas, referéndum Italia…), nos invita a considerar como una buena alternativa una gestión conservadora y flexible con la que podamos capear los posibles “tsunamis” que puedan estar a la vuelta de la esquina.